Las ganas de un refrán…
Mi abuela solía decir una frase muy graciosa que aplica a muchas cosas en la vida:
«Lo que apetezco no merezco y lo que merezco no apetezco».
Ayer me acordé de eso, porque a veces la vida sería mucho más sencilla si aceptamos lo que merecemos, lo que Dios nos da (que seguramente sí será lo mejor) y logramos que lo que deseamos se alineé con eso.
Se trata de la satisfacción de aspirar siempre a algo bueno, pero sabiendo que no necesariamente obtendremos justo lo que nos apetece.
Nota mental: Aplica para todo