Las ganas de desconectarse
En estos dias nos bombardean de información inútil, nos convertimos en seguidores de ideas momentáneamente y es fácil dejar que otros controlen nuestra vida. Antes quizá ocurría lo mismo pero hoy las maneras son más sutiles y por ende más penetrantes. Es eso lo que muchas veces nos orilla a pensar que somos poco, que nuestro trabajo no es suficientemente bueno o a dudar de nuestras relaciones con los demás. Tenemos muchos puntos de comparación y eso no es necesariamente bueno. ¿Mi consejo? Dos días sin celular. No le hacen mal a nadie.