Las ganas de turistear en el paraiso

En el bachillerato conocí a una chica que pudo haber sido una buena amiga.Siempre nos caímos bien, teníamos cosas en común pero nunca terminamos de hacer click.

Lo mejor que me llevé de esa «casi amistad» fue una canción…Un disco en realidad (decir disco revela tal vez mi edad) pero en parte está bien, ya no me pesa tanto.

El disco se llama turistas en el paraíso, y la canción homónima habla de un día perfecto con una persona donde sientes que todo brilla.

Por muchos años pensé que esa canción iba a representar como se sentiría encontrar al hombre de mi vida y pasar tiempo con el.

La probé con un par de sujetos de estudio sin éxito. Luego, al conocer a mi esposo, puedo constatar que definitivamente así suenan nuestros días juntos.

Sin embargo, hoy esa canción tomó un nuevo significado. ¿Quién iba a pensar que esa canción puede hablar de una amiga también?

Hoy por primera vez en la vida le dediqué esa canción a una mujer, a una amiga muy querida con la que conecto increíble.

Eso me pone a pensar que ahora que vivo cada día el amor romántico (y que así sea el resto de mi vida, porfavor), puedo entender también como suenan otros tipos de amor, como el amor a mis mejores amigas.

La charla de hoy (9 de mayo) fue tan amena, lloramos, reímos, filosofamos, oramos. Incluso entendí un error teológico terrible (que venía creyendo desde hace años) y es que Dios puede quitar tus dones para darlos a otros.

¿Lo loco? Una semana antes, yendo al cine con esa misma amiga y su familia, me topo en el baño a la persona con la que hace más de 10 años tuve la conversación que me hizo caer en ese error. Ella temía que Dios no la usara lo suficiente y le quitará sus dones si se iba por un camino laboral diferente.

Creo que ella comprendió su error teológico antes que yo puesto que ya es pastora, pero yo, entendí esto hasta hoy y me dio incluso un descanso espiritual que difícilmente se puede entender.

Volviendo al tema central, en esa misma tarde, otra amiga que también iba con nosotros y que amamos igual de intensamente me preguntó si seguía escribiendo y recordó este blog.

Me dió muchísimo sentimiento saber que me leía y recordé también un comentario de alguien con quién ya no hablo,pero que fue crucial para que dejara de publicar cosas aqui, donde me decía que esté blog podía ser interesante para «otras jóvenes» como yo.

Siendo como dijo el mesero que nos atendió, la última generación que salió bien (broma) es tal vez un bonito proyecto pensar en retomar este tema.

Son casi las 3 am y no he podido dormir releyendo las entradas, recordando lo bello que es escribir y viendo los momentos tan importantes que he omitido aquí (quizá un poco intencional) pero que, si todo sale según el plan, tal vez deba volver a revivir poco a poco para escribir sobre ellos, o hacer «algo» artístico.

No es el mal sueño de anoche,ni que otro año es 10 de mayo sin mamá, ni la resistencia de Sábato, ni la película en el cine, ni la comida deliciosa, ni 1 Corintios 13,ni la pequeña linda que crece (X5), ni el cuadro del anillo, ni el precioso cuaderno de Van Gogh, ni los abrazos y las fotos…

Nada de eso, bueno o malo es más poderoso que la oración que llevo hoy conmigo a descansar: antes Te pedía que me mostraras el camino y me dieras las ganas de ir,hoy, mi anhelo es que me permitas ser aunque sea un guijarro del camino que usarás para llevar Tu creatividad y amor a este mundo y por la eternidad.

Amén!

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *