Las ganas de volver a París…
A veces es muy complicado manejar correctamente lo que pienso y siento y así ha sido últimamente. Hoy el día comenzó extraño, no me levanté para ir al trabajo, apagué mi despertador y solo quería seguir durmiendo. No es simple flojera se que algo anda mal en mí cuerpo y me dan lapsos de sueño muy fuertes (quizá eso explica los momentos de alta empatía). Una vez que llegué, el día transcurrió normal, pude incluso terminar algunas tareas del hogar, sin embargo cada vez es mas inquisitiva la idea de que necesito poder controlarme más, esos arranques de emociones con las que lleno este blog no son malos para la literatura pero sí para la vida y más para una vida que requiere estructura, orden, fuerza de voluntad y kilos de fé. Solo eso podrá llevarme de vuelta a París.