Las ganas de no dormir…
Estoy desvelándome más de lo debido, pero hoy hay un por qué muy válido. Siempre he tenido dos grandes amores en mi vida: la ciencia y el arte y recuerdo que hace unos años, uno de mis sueños era poder encontrar un punto de convergencia entre ambas cosas.
Cuando estudiaba física, pensaba que lo mas cercano era estudiar la “música de las estrellas”, pero después de descubrir que esa área no era mi área, migré a la biotecnología. Ahí encontré un amor tremendo por la ciencia, pero parecía que entre más ciencia había en mi vida, menos artístico sería el proceso.
Pasaron varios años y ahora estoy aquí, sin poder dormir debido a una lectura apasionante que me hizo entender qué quiero hacer en la vida. Por fin encontré ese punto de convergencia en el proyecto al que le hemos puesto amor, empeño y muchas horas de trabajo.
Estamos cada vez más cerca de ver materializado ese sueño y no puedo estar más que agradecida con Dios por ello, porque en estos dos últimos meses de trabajo, en un momento que parecía extremadamente crítico, donde lo que hacemos parecía poco oportuno, surge una chispa de vida desde los anhelos más profundos de mi corazón y del corazón de esas otras siete personas y añadidos.
Quiza lo mas hermoso no es solo tener un proyecto de vida profesional claro y que me emociona, es saber también que estoy viviendo este momento con las personas que amo más, y que dos de ellas han sido fundamentales en todo el proceso.
Y que dicha tan inmensa es saber que Dios me ha bendecido tanto al permitirme sentar las bases para emprender con mi persona favorita las dos empresas más importantes de la vida. Que aunque no sepa que deparan y aunque estoy segura que no será tan sencillo, solo puedo esperar lo mejor y con el corazón correcto.
Gozo, amor, propósito, paz y felicidad es lo que he recibido de esta vida llena de Cristo y su incomparable poder. Bendito sea siempre y de él sea la gloria por siempre.
Dios te bendice, te cuida, guía tus pasos y te da todo el amor y la felicidad que te mereces Ana Victoria. Pocos seres humanos he conocido con tu calidad humana, con la belleza de tu alma. Te quiero mucho