El camino del emprendedor.
Hace poco más de 5 años, tres personas más y yo, comenzamos una travesía muy retadora pero que nos ha hecho aprender mucho: fundar una pequeña empresa.
En un inicio, la idea era totalmente diferente a lo que es el día de hoy y la experiencia tanto mía como del equipo era mucho menor.
De alguna forma hemos logrado hacer que siga a flote todos estos años, pero el día de ayer, después de una larga charla con un mentor nuestra percepción cambió.
La persona que nos dio mentoría es alguien que sabe lo que hace y que es exitoso, es quizá la primera vez que hablamos del proyecto con alguien así de importante.
No nos dijo cosas desalentadoras pero si realistas. Prácticamente descubrimos que estos cinco años han sido de práctica porque es la primera vez que tenemos algo «real» que podemos probar.
Me sorprendió que su retroalimentación se centrara en preguntarnos ¿Ustedes que quieren? Y ¿A dónde quieren llegar?.
Fue impactante porque nos falta una visión a largo plazo del negocio y lo que esperamos lograr con él.
Bueno, no fue tan impactante considerando que hace no mucho tiempo descubrí que a mi vida también le falta una visión a largo plazo.
Es decir, aunque tenga muchas «ganas de ir» y sepa que camino voy a recorrer, si no se hasta donde me llevará ese camino, solo es caminar.
Cuando me preguntaba por qué no tenemos una visión del negocio, supuse que es por temor. Por temor a enfrentar que la vision de los cuatro sea distinta y que el equipo se diluya. Por temor a que la vision del impacto que queremos tener sea irreal. Por temor a que tener una visión propia nos obliga a tomar cartas en el asunto y responsabilidad, si no sucede, no hay a quien culpar.
Lo mismo es con la vida.
Cuando era muy joven tenía esa loca idea de que iba a morir a máximo los 20 años. Y no como un mal augurio, sino porque jamás fui capaz de visualizarme como alguien de +20 años.
El no tener una imagen de mi futuro supuse que era porque no habría futuro y no porque a mí me faltaba visión.
Hoy, muchos años después, sigo sin poder «verme» en 10-20 años más. No tienes idea de lo difícil que es responderle a alguien en el trabajo cuando preguntan «¿Cómo te ves en cinco años?», creo que es una de las preguntas que me caen más mal.
Pero tras mucho procrastinar, he decidido practicar e intentar darme permiso de soñar cosas de nuevo
Empecé con un intento de vision board, (que me parecen cursi e innecesarios), pero que ha resultado difícil y retador.
Estoy buscando la forma de recuperar esa visión.