Las ganas de avivar la llama…

Fuimos llamados a ser Sus hijos, seguidores, testimonios de su amor, pero aún así hay momentos (cómo hoy) dónde podemos sentirnos que algo falta. Hoy al salir del culto dominical me puse a pensar en ello, hay días que no tengo ganas de hacer nada (incluyendo orar, leer la biblia, etc.) pero nuestra misión es permanecer firmes aún cuando no nos «sintamos» capaces de nada. Tomaré el consejo de un hombre sabio: a veces no es necesario hablar, pero si escucharlo a Él, y para esos días de letargo: silencio, meditación y oración son lo mejor que hay.

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