Las ganas de fallar
Hay ocasiones donde todos esperan algo de tí. Y eso es bueno, pero también hay momentos donde es válido «decepcionar» a alguien, si lo que ellos esperan no es lo que tú esperas.
Quisiera entender antes que nada que es lo que Dios espera, porque así sería más fácil saber a quienes si decepcionar y a quienes no. Dios es el único al que no quiero fallarle, de momento.