El camino de la privacidad
El día de hoy borré todas mis redes sociales e hice de este un sitio privado. ¿Por qué? Por protección.
Una de mis mejores amigas se casa. Este domingo le dieron el anillo y la noticia. Platicando me dijo que yo era «Un lugar seguro para compartir su felicidad». Yo siento lo mismo con ella, pero no así con las redes sociales.
Cuando exponemos esas cosas que nos hacen vulnerables a las personas equivocadas tenemos momentos donde preferiríamos desaparecer de la faz de la tierra.
Hoy viví un momento así. La diferencia es que por primera vez en la vida, no quiero desaparecer de la faz de la tierra, quiero desaparecer mis «vulnerabilidades» de la tierra virtual en la que viven los demás.
¿Eso significa que dejaré de enterarme de cosas? Tal vez. Pero significa que dejaré de ser una espectadora en las vidas ajenas para convertirme en una persona que vive la vida que quiere vivir.
He tardado años en recuperar mi vida y que sea lo que Dios quiere que sea. Pero estoy segura que a Él le gusta el amor y no el chisme ni las situaciones que me hacen dudar de mi existencia.
Por todo esto es lo más sano para mí, la distancia…