Las ganas de conocer la dirección…

Esta semana mientras estamos en ayuno congregacional y orando por dirección para nuestras vidas me topé con estos pasajes:

En génesis 12:1-3 Dios le dice a Abraham:

Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.

Mientras tanto en Génesis 31:3 Dios le dice a Jacob:

Vuelve a la tierra de tus padres y a tus familiares, y yo estaré contigo.

Dos instrucciones completamente diferentes que marcarían el destino de esos dos hombres.

Sin duda las instrucciones que Dios nos da son individuales y perfectas para cumplir Su propósito porque marcan el rumbo hacia el que debemos dirigirnos. Es curioso porque hoy tengo la certeza de que El Señor me está guiando por un camino nuevo que me va a abrir nuevas puertas. Pero para llegar a eso debí entender que Su voz es la única que debo escuchar en este momento. ¡Me asombra la claridad con la que Dios nos habla cuando estamos dispuestos a escucharle!

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