Las ganas de rendirse.
Siempre me enseñaron a no rendirme. Es algo que tengo en la sangre e incluso en mi nombre. Recuerdo que de niña, me enseñaron a triunfar y a aspirar siempre a ganar. Por eso mi naturaleza tan competitiva. Ahora como adulta, he aprendido que en la vida a veces se gana y a veces se…